Reforma tributaria: ¿paraíso o distopía económica?

Las reformas tributarias siempre son objeto de controversia, porque su modificación afecta directamente al ciudadano de a pie. Sin embargo, también es decepcionante, pero no sorprendente, que el tema sea utilizado para estrategias políticas que buscan engañar a las personas. En este artículo me propongo responder a varias preguntas que sostienen los colombianos con respecto a la próxima reforma tributaria, que tan solo han escuchado los reclamos de militantes de algún partido político. Responderé a las preguntas: ¿Es coherente aceptar esta reforma tributaria cuando se rechazó fuertemente la que desató el estallido social de 2021? ¿Cuál es la necesidad de establecer esta reforma tributaria? y, por último, ¿Cuáles pueden ser los posibles perjuicios de este nuevo plan tributario? Cabe aclarar que toda reforma tributaria tiene trade offs. Es decir, todo plan tributario va a afectar a un sector de la economía, no existe una reforma que mantenga a todos los actores de la sociedad conformes.


En primer lugar, hay que abordar esta crítica que han hecho varias personas de la oposición con respecto a la incoherencia que tienen los “petristas” al momento de apoyar esta nueva reforma tributaria. Personas como Juan José Lafaurie Cabal, hijo de la senadora Maria Fernanda Cabal, han dicho que esta reforma tributaria es desastrosa, pero las personas la celebran “porque quien lo hará es el progresista y no el inhumano Carrasquilla”, tratando de señalar la hipocresía de los que están a favor de este nuevo plan tributario. Sin embargo, este tipo de críticas generan una falsa asociación entre ambos proyectos, porque los asemeja simplemente por ser ambos, en efecto, reformas tributarias, pero no tiene en cuenta que el contenido de ambas es totalmente distinto. La pregunta que se plantea la sociedad no es ¿deberíamos obtener más dinero de los impuestos?, sino ¿de donde, o a quienes, deberiamos tributar para obtener este dinero? Ahí está la diferencia. El plan tributario de Carrasquilla buscaba obtener recursos públicos del IVA, es decir, del impuesto a los productos de consumo. En ese escenario, todo el gravamen tributario caía sobre el ciudadano de a pie y generaba un gran daño a las personas más vulnerables. El plan tributario del gobierno Petro hace una apuesta diferente. Este nuevo proyecto busca que el gravamen de los impuestos se concentre en la clase alta, por medio de mayores impuestos a la renta, a los dividendos y a la compraventa de segundas viviendas. Por lo tanto, no es absurdo tener opiniones diferentes entre ambas reformas.


Ahora, es necesario determinar la importancia de esta nueva reforma tributaria. Colombia sufre de una gran desigualdad social. El coeficiente de Gini, indicador económico que mide la desigualdad, se establece en un 0,523 para el 2021, que en otras palabras significa que la sociedad es medianamente desigual y una gran proporción de la riqueza está en pocas manos (DANE, 2022). Las personas que se encuentran en el 3% de la clase alta mantienen estrategias para acumular la riqueza de otros. Por ejemplo, el abuso de las empresas de electricidad, como Electricaribe, ha sido una estrategia empresarial que se basa en la búsqueda ilimitada de rentas. Dichas empresas adquieren una posición monopolística en el mercado y así cobran sus servicios a un precio por encima del precio de mercado. Esta es la razón por la cual, por ejemplo, el 15 de septiembre, en Cartagena se llevará a cabo una protesta contra las empresas de electricidad. Las instituciones han sido manipuladas por grandes empresas con el fin de restringir la competencia y acumular riqueza. Incluso esto se ha visto reflejado en la historia fiscal de Colombia, donde se han creado grandes exenciones a los más ricos por medio del lobby político que tienen en las legislaciones. Esto imposibilita que haya un ascenso social de las demás clases sociales.


Las fuerzas del mercado, entonces, se ven afectadas por la política que han usado los más ricos. El libre mercado no puede generar una justa redistribución de los recursos, si no es por medio de mecanismos como el impuesto progresivo, donde se saca una mayor cantidad de dinero a los que más poseen. Combatir la desigualdad y redistribuir los recursos es muy importante para generar una mayor competencia. En el momento en que se obtiene más dinero para invertir en educación y salud, las personas adquieren mayores facultades para entrar a competir en el mercado. Mientras más personas puedan obtener una mejor educación, hay mayor conocimiento técnico y empresarial para que las pequeñas y medianas empresas puedan incrementar y cualificar su producción.


Además, el fin último de combatir la desigualdad es garantizar la libertad del mayor número de individuos posible. Cada persona tiene fines propios que quiere alcanzar en su vida. Una persona enferma que no tiene un buen sistema de salud no tiene la posibilidad de elegir entre tantos fines, como si los tiene una persona sana. Los impuestos, en este caso, deben funcionar como un mecanismo para volver al equilibrio una economía rota por políticas injustas. Solo garantizando una mayor competencia, maximizando las facultades de todos, es cuando hay mayor libertad para las personas.


Sin embargo, no todo puede ser perfecto dentro de la economía. Las especificidades de esta nueva reforma tributaria muestran que hay un costo que pagar. En primer lugar, el aumento a los impuestos de los dividendos y la renta no creará el escenario distópico de extrema pobreza que quiere vender la oposición, pero sí generará una gran disuasión para la nueva inversión extranjera. El sector empresarial se vería fuertemente golpeado porque podría imponer una doble tributación para los inversores, ya que hay una combinación entre la tarifa del 35% que se estableció para el impuesto de la renta empresarial, junto con la tributación a los dividendos, llegando incluso a una tarifa del 60% según cálculos de la ANDI. Ante esto los inversionistas están menos incentivados a invertir en el territorio nacional porque no se observa como un negocio favorable, es más probable que quieran aportar su capital privado a otros países latinoamericanos que generen un mayor beneficio para ellos. Por otro lado, esta medida tiene el enfoque de que todas las empresas que generan dividendos, o que buscan inversión, son grandes empresas multinacionales, lo cual es una visión incompleta. Es necesario tener en cuenta que hay varias empresas nacientes que buscan obtener una gran inversión para aumentar su extensión en el mercado. Cuando al inversionista se le restringe de manera tan exacerbada su ganancia, es decir que no haya rentabilidad en el corto y mediano plazo, este prefiere invertir en grandes empresas con reconocimiento, donde tenga un mayor ingreso asegurado, en lugar de una startup que puede tener mayores riesgos. Por ende, la competencia se ve alterada, porque las medianas empresas no podrán, en un futuro próximo, llegar a competir con las grandes empresas que mantienen el dominio del mercado.


Por otro lado, cabe mencionar los efectos del polémico impuesto a las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados. Ya se ha oído bastante a las personas hablar del tema desde la perspectiva de los consumidores: que los individuos de más bajos recursos son los que consumen este tipo de alimentos y, por lo tanto, van a ser los más afectados. Sin embargo, pienso que se ha dejado de lado la perspectiva de los intermediarios que venden estos productos, es decir, de las tiendas de barrio y los supermercados de bajo costo. Estos pequeños establecimientos de comercio, que a nivel nacional son 266.000 establecimientos y representan el 56% del consumo masivo, son muy importantes para la clase media y baja (Portafolio, 2020). Una tienda de barrio sostiene, en su mayoría, todo el sustento económico de un hogar. De los ingresos de una tienda de barrio, es de donde los dueños pagan sus servicios domiciliarios y la educación de sus hijos. Además, los supermercados low cost, son quienes le brindan empleo a varias personas de clase media y baja. Esta es la razón por la cual fue tan alarmante la liquidación de Justo & Bueno, porque dejaba sin ingresos a varios trabajadores, arrendadores y proveedores de esta empresa. La mayoría de estos establecimientos, en específico, venden productos ultraprocesados y no otros más saludables, precisamente por su modelo de negocio de vender productos accesibles. Es probable que esta medida incentive a las empresas a crear productos sustitutos que sean más saludables. Sin embargo, esta medida inmediata hace que el proceso sea negligente en el corto plazo y que el daño va a ser principalmente para estos intermediarios de clase media y baja, que quedarán sin ingresos mientras los nuevos productos saludables y accesibles salen al mercado.


En conclusión, esta medida tributaria necesita de una amplia discusión de varios sectores económicos. Es necesario garantizar la productividad del sector empresarial, mientras al mismo tiempo se brinda mayor libertad a los más vulnerables. No se debe tomar actos, como lo ha hecho el ministro Alfonso Prada, de instrumentalizar a la población a generar presión para que se apruebe esta reforma a toda costa sin una larga discusión sobre qué medidas se pueden moderar para crear un mayor equilibrio. El populismo y el discurso siempre toman la batuta en el tema, pero las palabras siempre pierden contras los hechos, y en este caso será necesario conocer los verdaderos impactos para poder prepararse y tomar una posición razonable.



Referencias


DANE. (2022). Comunicado de prensa de la pobreza monetaria en 2021. Recuperado de https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/condiciones_vida/pobreza/2021/Comunicado-pobreza-monetaria_2021.pdf


La República. (2020). Colombianos prefieren hacer sus compras en cadenas low-cost y tiendas de barrio. Recuperado de https://www.larepublica.co/empresas/colombianos-se-aprovisionan-con-alimentos-y-medicinas-en-low-cost-y-tiendas-de-barrio-2986868


Portafolio. (2022). 'Con tributaria seríamos el país menos competitivo de la Ocde': Andi. Recuperado de https://www.portafolio.co/economia/reforma-tributaria/reforma-tributaria-presidente-de-la-andi-dice-que-volveria-al-pais-menos-competitivo-570236


Semana. (2022). Ciudadanos bloquearon vías de Cartagena y Bolívar por falta de agua, energía y gas. Recuperado de https://www.semana.com/nacion/cartagena/articulo/ciudadanos-bloquearon-vias-de-cartagena-y-bolivar-por-falta-de-agua-energia-y-gas/202206/



Semana (2022). “Petro le va a poner impuestos hasta a los velorios”, hijo de María Fernanda Cabal. Recuperado de https://www.semana.com/nacion/articulo/petro-le-va-a-poner-impuestos-hasta-a-los-velorios-hijo-de-maria-fernanda-cabal/202213/

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