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Día de las velitas: la fiesta que ilumina el mundo hace más de un siglo

El día de las velitas es una de las celebraciones de navidad más tradicionales en Colombia. Su origen se remonta al siglo XIX y se hace en honor a la inmaculada concepción, pero ¿sabe cuál es su origen?


Todos los 7 y 8 de diciembre las calles de Colombia se llenan de velitas o candelabros encendidos que dejan las personas entre la noche y la madrugada, luego de compartir un momento agradable con la familia. Miles de niños y adultos hacen parte de esta tradición todos los años, pero es normal no conocer el origen ni el motivo de esta parte tan arraigada de nuestra cultura colombiana.


El día de velitas es, en realidad, una tradición católica que se relaciona con el acercamiento entre el Arcángel Gabriel y la Virgen María para informarle a esta que fue elegida para ser la madre de Jesús; una historia consagrada en la biblia, en el libro de Lucas.


El 7 de diciembre es uno de los días más esperados en la navidad colombiana. Este día, en que se encienden las calles con velas, es en realidad un homenaje a la inmaculada concepción que se realiza en la noche y permite que las familias reunirse. Aunque se cree que la fecha es únicamente celebrada en el país, es común que suceda el 8 de diciembre en países como Brasil, México, Estados Unidos, Italia, España, entre otros, de acuerdo con el Vaticano.


Se calcula que el origen de esta fiesta católica es el año 1854, momento en el que el Papa Pio IX proclamó la concepción de Jesús por obra y gracia del Espíritu Santo. Esto relacionado directamente con el anuncio a María de que sería la madre del hijo de Dios.


”Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, en donde se encontraba una virgen desposada con un varón que se llamaba José de la casa de David, su nombre era María, y entrando el ángel a donde ella estaba, dijo: ‘¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres’”, consagra la biblia en Lucas, versículos 26-31.


Mientras los feligreses esperaban el anuncio del Papa el 7 de diciembre, encendieron velas a lo largo de la noche para recibir las noticias. El sumo pontífice declaró entonces que cada 8 de diciembre se debía celebrar y honrar la inmaculada concepción de la Virgen.


Esta costumbre se ha perpetuado con el paso de los años con variaciones que dependen del país. En Colombia, por ejemplo, se rinde culto no solo a la Virgen si no a San José, esposo de María, por su papel como padre adoptivo de Jesús. Asimismo, la fecha se usa para promover el turismo y la cultura en distintos lugares con la inversión de alumbrados en parques para ser visitados por locales y turistas, como es el caso de Boyacá, Medellín y Villa de Leyva.


Para los colombianos, el día de Velitas es, además, una excusa para reunirse con la familia, armar una cena y alargar la celebración navideña que tanto une y hace parte de la cultura del país.

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