El conflicto fuera de Ucrania



Si bien se han prendido las alarmas en las últimas semanas por la invasión rusa a Ucrania, antigua República de la URSS, se trata de una disputa de más de treinta años. Con la disolución de la URSS, Rusia se enfrentó a tener que soltar la península de Crimea y dejarla en manos de Ucrania. Este es un territorio rico en hidrocarburos, con una ubicación estratégica al ser la salida de Rusia al Mar Negro, donde se ubica una base naval rusa de tamaño importante y que representa la supremacía rusa sobre sus territorios vecinos. Se trata de una República que guardaba autonomía, aun estando anexada a Ucrania, pero que desde el 2014 pasó a ser parte de la Federación Rusa por acciones político-militares tomadas en un momento de inestabilidad en Ucrania. Este hecho es determinante no solo para Rusia, sino en sus relaciones con la misma Ucrania, Estados Unidos y el resto de Europa, quienes consideran esta adhesión como ilegal y, aunque no han sido determinantes con ello, parecen querer evitar que algo similar ocurra con Ucrania.


Entendiendo la naturaleza del conflicto, nos preguntamos qué ha detonado las tensiones actuales, que sin duda son las más significativas de su historia. El Secretario de Estado de los Estados Unidos se manifestó en un principio frente al traslado de más de 150.000 soldados rusos a las fronteras con Ucrania desde varios puntos, incluyendo Crimea. Aunque el gobierno ruso afirmó en repetidas ocasiones que no habría invasión y que se habían replegado los soldados, Ucrania está cerca de completar una semana de ataques que ha tenido que defender con las uñas, al punto de armar civiles y liberar convictos con experiencia militar. Habiéndose dispuesto un espacio de diálogo, este sigue sin dar resultados. Hay otro elemento clave en medio de esta lucha de presiones: la presunta entrada de Ucrania a la OTAN, con la cual ha demostrado cierta cercanía en los últimos años. Esto sin duda representa una amenaza para Rusia, que ha perdido poco a poco su poder sobre las antiguas Repúblicas de la URSS. Sin embargo, resultó ser la Unión Europea la que de manera apresurada decidió integrar a Ucrania en ella. Este gesto es, sin duda, una luz de esperanza para el pueblo ucraniano, así como una amenaza más para la Federación Rusa.


Llegamos ahora al punto focal de este texto, relacionado con la forma en que se vive el conflicto fuera de este; es decir, cómo se desempeñan otros países de relevancia internacional frente a la tensión y sus efectos. En primer lugar, mientras que los países involucrados buscan defender sus intereses mediante amenazas, el gobierno chino goza de tranquilidad y se le abren las puertas a oportunidades que pocas veces se le van a presentar. Guardando buenas relaciones tanto con Rusia como con Ucrania, China ha hecho llamados de calma, aunque se vea beneficiada de que los ojos de países como Estados Unidos estén sobre este conflicto. Es precisamente el hecho de que la atención de la potencia americana esté puesta sobre Ucrania lo que pone en situación favorable a China. Tras reunirse Xi Jinping y Putin a principios del pasado mes, el discurso tomado por el mandatario chino favoreció el de Rusia sobre la necesidad de salvaguardar la seguridad frente a la ampliación de la OTAN, que en principio no tiene por qué ser considerada una amenaza.


Directamente, no hay relación entre China y el conflicto en Ucrania, aunque este influye en su disputa por el poder con Estados Unidos. Se trata de una carrera constante por controlar mercados y el orden mundial en general. Estados Unidos se ha metido en los asuntos de la potencia asiática, siguiendo el discurso del gobierno norteamericano de apoyar a los países cercanos geográfica y relacionalmente a China. El hecho de que exista este apoyo a países como Taiwán, el cual China ha demostrado fervientemente que quiere adjuntar a su administración, demuestra la estrategia para retrasar su crecimiento. Si lo vemos desde una perspectiva más amplia, occidente está totalmente enfocado en Ucrania, el mismo que se ha opuesto a las acciones expansionistas de China, dejando una amplia oferta de posibilidades.


Aunque Estados Unidos haya decidido manejar el conflicto con movidas políticas y económicas, en caso de que se calmen las aguas en Ucrania, tendremos un Estados Unidos sin mucho más que cumplir en su agenda que detener el crecimiento de China, y su posible toma de Taiwán, la cual parece figurar en la lista de Xi Jinping. Por otro lado, analizamos que con casos como estos, se consolidan alianzas aún más fuertes, por ejemplo, entre Estados Unidos y Europa. Sin importar cómo se resuelva el conflicto entre Rusia y Ucrania, veremos alianzas consolidadas que en este caso, a la larga, afectarán el poder de China. Frente a esto último, China conoce la amenaza, pero en su fortuna tiene el ya mencionado espacio de tiempo libre de presiones.


Dejando a China de lado, que además no parece demostrar mayor interés en involucrarse, debemos pensar en lo que el conflicto está generando y puede generar en occidente. Sin haberse enfrentado militarmente más países que Rusia y Ucrania —y entendiendo que la capacidad militar rusa es incomparable con la ucraniana, aun suponiendo que Putin logre adueñarse de Ucrania—, Rusia perdería mucho más de lo que podría ganar. Comenzando por las ya mencionadas sanciones que se imponen de a montones y de todo tipo, vemos una realidad de la cual difícilmente se podrán recuperar, ni siquiera dando pasos atrás en la invasión. La Unión Europea y Estados Unidos se han dado cuenta que el desarme y el bajar la guardia no es una opción pues, como hizo Rusia con Ucrania, obligándolos a olvidarse de su armamento nuclear, no se sabe qué esperar.


Por último, se ha especulado bastante sobre los efectos del conflicto para Colombia. Por ahora, y al igual que en todo el mundo, los efectos se reducen a lo económico, siendo el incremento del precio del petróleo un efecto importante para la economía nacional. Por otro lado, se pensó que se mandarían tropas en caso de que la OTAN lo decidiese, mas esto fue desmentido por el ministro Diego Molano. En cuanto a lo más incierto, se especula sobre un acercamiento de tipo militar de Rusia a Latinoamérica desde su principal aliado en la zona, Venezuela. Sin embargo, esto parece ser una posibilidad bastante remota, mucho más, viendo que la capacidad rusa se verá reducida con las sanciones recibidas.


Referencias


AS. (2022). ¿Cuál es el origen del conflicto entre Rusia y Ucrania y cuáles son las claves de la crisis? Recuperado de: https://as.com/diarioas/2022/02/21/actualidad/1645476187_077432.html


BBC Mundo. (28 de enero de 2022). Qué es la OTAN y por qué Rusia desconfía de la organización en el conflicto en Ucrania. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-60141569


Bermúdez, A. (10 de febrero de 2022). Rusia-Ucrania: cómo China se beneficia del pulso entre Moscú y Washington. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-60328190


Cué, R. (17 de febrero de 2022). La tensión no cesa en Ucrania: inicia evacuación de civiles; Blinken y Lavrov preparan encuentro. Recuperado de: https://www.france24.com/es/europa/20220218-ucrania-donetsk-lugansk-evacuación


Portafolio. (24 de febrero de 2022). Los efectos en Colombia de la crisis en Ucrania

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