RECONECTAR A LA COLEGIATURA



Hace poco se conocieron los nombres de los nuevos Colegiales de Número, miembros de la Colegiatura, escogidos hace más o menos un mes. Una institución rosarista que por su influencia debe estar presente siempre en la mente de los miembros de la comunidad universitaria y que por lo tanto requiere mayor atención en los círculos estudiantiles del Rosario. Este artículo pretende acercar al tema a quienes no se han familiarizado con esta institución por diversas circunstancias y además formular algunos comentarios sobre la actualidad de la misma. Por supuesto, debemos comenzar explicando qué es la Colegiatura. Pues bien, se trata de uno de los tres órganos de gobierno de la Universidad del Rosario, junto con la Rectoría y la Consiliatura. Está conformada por quince Colegiales de Número que tienen, entre otros, dos importantes deberes: elegir, junto con la Consiliatura, al rector de la universidad y además elegir, junto con el rector, a los miembros de la Consiliatura. Este sistema, en el que los estudiantes hacen parte del gobierno de la institución, es una particularidad del Rosario, “una universidad de los estudiantes y para los estudiantes”. Además, los Colegiales deben apoyar los fondos de becas y su financiación, deben participar tanto en Consejos Académicos como en otros comités de diversa índole. Por supuesto, ser Colegial de Número trae consigo muchas responsabilidades -nada más y nada menos que definirla dirección de la Universidad- y como el mayor reconocimiento que se le puede otorgar a quien estudia en el Rosario también trae consigo algunos beneficios como una beca del 100% por el resto de su programa académico, la exención del pago de derechos de grado y la posibilidad de realizar una ceremonia de grado privada en el Aula Máxima. ¿Quién escoge a los colegiales? El proceso de elección de Colegiales de Número ha sufrido bastantes cambios en 368 años. Inicialmente -y por más de tres siglos- la elección obedecía casi únicamente la Rectoría, o a un colegio elector reducido. Sin embargo, con el tiempo y la llegada del siglo XXI los trámites y la transparencia se volvieron importantes y el proceso se formalizó. Hoy en día está compuesto por los siguientes pasos: 1. Inscripción de la hoja de vida de aquellos estudiantes que hagan parte de las listas del tercio mejor calificado de cada facultado escuela. 2. Selección de un grupo de estudiantes por parte de cada facultado escuela. 3. Pruebas psicotécnicas Calatrava 4. Entrevista de los preseleccionados por parte de los ConsejosAcadémicos de cada facultad o escuela. 5. Entrevista de los preseleccionados con la Consiliatura. Posteriormente se dan a conocer los elegidos por la Consiliatura de la universidad. ¿Cuáles son los requisitos para ser elegido colegial? Si alguna persona quisiera saber qué requisitos se deben cumplir para ser candidato a la Colegiatura en el Rosario, se encontrará, en las páginas oficiales de la Universidad, con tres requisitos nada más: “haber cursado estudios regulares por lo menos durante cuatro períodos académicos continuos en la Universidad del Rosario”, “Tener un rendimiento académico entre la tercera parte mejor calificada de su curso” y “Reunir altas calidades morales y de conducta”. Son sólo tres requisitos establecidos, bastante reducidos y algo etéreos, pero eso no es tema de este artículo.


Como estudiantes de la Universidad del Rosario debemos estar muy atentos a la Colegiatura de Número. Por más que a algunas personas les parezca una institución distante y anacrónica, no deja de ser núcleo del gobierno del Rosario, y nos incumbe a todas las personas que hacemos parte del alumnado, pues son nuestra representación, quizá la más competente en términos de posibilidades de cambio concreto, por encima de los Consejos Estudiantiles y el Consejo Superior Estudiantil, pues son quienes, junto a la Consiliatura y la Rectoría, dirigen el rumbo de nuestra universidad. Es en la Colegiatura donde debemos poner nuestra atención siempre que haya un tema que interese a los estudiantes. Es el medio a través del cual se podrían hacer cambios de raíz a problemáticas o situaciones que le interesen a la comunidad estudiantil, deben ser servidores de los rosaristas.


Y por supuesto, no sólo hay que estar atentos a los colegiales recientemente elegidos, sino a la gestión de la Colegiatura en general por los años que siguen, para así poder ejercer un minucioso seguimiento y control de lo que se hace y se deja de hacer, especialmente con la actual cohorte a la que le corresponde elegir al rector. Ese seguimiento ha disminuido considerablemente, dejando en un segundo plano ese grupo de 15 estudiantes cuya labor nos concierne a todos, olvidando que la Colegiatura tiene el deber de mantenernos al tanto de lo que se hace a nosotros, que somos a quienes están representando.


Quienes pertenecemos al Rosario debemos retomar la responsabilidad de desempeñar un acompañamiento a los procesos y decisiones de la Colegiatura, de quienes la conforman. El estudiantado durante siglos ejerció una participación sumamente activa sobre esta institución, reuniéndose para proponerles cosas, hablando libremente con ellos, haciendo parte de todas las discusiones y decisiones que le atañen a los colegiales. Hoy, desafortunadamente, muchas de las personas que estudian en el Rosario atraviesan 4 o 5 años de pregrado sin siquiera enterarse quienes son los colegiales o qué función tiene la Colegiatura.


Hay que mencionar que la importancia de que la Colegiatura vuelva a ser asunto de todos no radica en que ésta continúe existiendo o no, porque sin duda lo seguirá haciendo, sino que su importancia está en la legitimidad que los estudiantes le den, porque esa es la única base y razón de ser que tiene, servirle a los estudiantes, representarlos. Y sumado a lo anterior, la existencia de ese organismo da parte de la misma legitimidad que tiene la elección de la rectoría.


Hoy la Colegiatura tiene una importante tarea pendiente: darse a conocer, abrir espacios informales para la comunicación con la comunidad estudiantil y sobre todo salir de ese imaginario de aislamiento y lejanía que tienen los estudiantes. De eso depende la vigencia y reconocimiento de la institución en la concepción actual de universidad de los rosaristas.


Addendum: Por el núcleo y razón de ser del periódico en el que se publica este artículo, que es el de servirle a la comunidad estudiantil de la Facultad de Jurisprudencia, este artículo en parte se dirige con más intención a quienes representan a Jurisprudencia en la Colegiatura. Por eso se hace una invitación para que se den a conocer, que se presenten a quienes hacemos parte de la Facultad, que al cruzarlos en el corredor haya, al menos, un saludo.


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